• P. Paolo Albera fue el segundo sucesor de Don Bosco y murió el 29 de octubre de 1921.
  • Para conmemorar este hecho histórico salesiano de una de las piedras angulares de la identidad salesiana, el Rector Mayor declaró 2021 – 2022 Año del P. Albera y la apertura de diferentes eventos como una Convención Internacional dedicada al P. Paolo Albera que tuvo lugar en Italia del 30 al 31 de octubre y la Exposición Paolo Albera que está disponible en PDF (haga clic aquí), así como el Museo Don Albera en línea.
  • El contenido de la Exposición y del folleto es obra del Salesiano Coadjutor Paolo Vaschetto, en colaboración con Aldo Giraudo de la UPS, y el P. Silvio Roggia del sector de Formación de los Salesianos de Don Bosco.

El padre Paolo Albera nació en None, Piamonte, Italia, el 6 de junio de 1845. Es el sexto hijo de una familia de agricultores. Conoció a Don Bosco cuando tenía 13 años en la iglesia de su pueblo. El 18 de octubre de 1858 ingresa en el centro juvenil Don Bosco en Valdocco. Fue uno de los primeros 22 salesianos en hacer votos religiosos. En 1863 Don Bosco lo envió como asistente y maestro al recién inaugurado internado de Mirabello Monferrato, donde uno de sus alumnos era Luigi Lasagna, futuro misionero salesiano y obispo en Brasil. Fue ordenado sacerdote el 2 de agosto de 1868 en Casale Monferrato. Don Bosco lo eligió para comenzar una nueva obra salesiana en Marassi en 1871, y un año después, en 1872, toda la escuela y centro juvenil se trasladó a Sampierdarena cerca de Génova en 1872. En 1875 Don Bosco abrió una casa para vocaciones tardías en Sampierdarena con Albera como director. Fue el primer lugar en la vocación de Filippo Rinaldi que se convertiría en un buen amigo de Albera para el resto de su vida. En 1881 fue designado superior de los Salesianos por Francia. En 1891 regresó a Turín como miembro del consejo general, en el cargo de catequista general (o director espiritual general). En 1900, Don Rua lo delega como visitante especial de las Casas Salesianas del Hemisferio Occidental.

Tras la muerte de Don Rua en 1910, el Capítulo General eligió al P. Albera como segundo sucesor de Don Bosco. Continuó la política de Don Rua para incrementar el número de casas salesianas en el mundo. Pero enfrentaría un momento difícil con la Primera Guerra Mundial, cuando muchos jóvenes salesianos fueron llevados a los ejércitos, muchos de ellos en las tropas enemigas de la época. Uno de esos jóvenes salesianos fue Renato Ziggiotti, su futuro sucesor.

En 1913 visitó las casas de Austria, Polonia, Yugoslavia, Reino Unido y Bélgica y abrió una presencia salesiana en Hungría. Pero durante la guerra muchas escuelas salesianas se convirtieron en sanitarios u hospitales. P. Albera comenzó a escribir cartas a las unidades militares de toda Europa donde sabía que había salesianos. Pero la guerra europea no detuvo el crecimiento de la congregación salesiana en otros continentes. En 1914 aprobó la apertura de misiones en Río Negro (Brasil), Alemania y China. En 1915 el Papa Benedicto XV elevó al primer cardenal salesiano: Giovanni Cagliero. En 1920 los Salesianos llegaron al Gran Chaco en Paraguay y a Assam en India, así como a Centroamérica y Cuba.

El 29 de octubre de 1921 muere en Turín Paolo Albera, siendo Rector Mayor de la Sociedad Salesiana durante 11 años.

La memorable foto de Paolo Albera, niño del Oratorio de Valdocco, en confesión con Don Bosco. Ese niño se convertiría en su segundo sucesor y lo llamarían el “Pequeño Don Bosco”.

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